Pregunta: ¿Qué es idolatría? 
Respuesta: Es poner en el lugar que solo le corresponde al Dios verdadero que se ha revelado por su Palabra, o junto a Él, cualquier otra cosa en la cual se ponga confianza (a).
Versículos de apoyo: (a) Efesios 5:5; 1 Crónicas 16:26; Filipenses 3:19; Gálatas 4:8; Efesios 2.12, 1 Juan 2:23; 2 Juan 9, Juan 5:23.

Todo en nuestra vida es un monumento a nosotras mismas.  Lo que hacemos, lo que deseamos lo que compramos, lo que pensamos, lo que decimos… ¡todo! Constantemente buscamosmaneras de vernos mejor que el resto de los que nos rodean. Ya sea con publicaciones de Facebook,  con currículums,  con la ropa que vestimos, con el automóvil que manejamos y hasta con el código postal en donde vivimos. Utilizamos cualquier cosa y todo en nombre de demostrar a los demás que somos dignas de un “me gusta”. Nos hemos convertido en nuestros propios ídolos y nos sentimos dignas de ser admiradas y adoradas por nosotras mismas y por los demás. Hemos convertido a nuestras familias, a nuestras posesiones y a nuestras ocupaciones en ídolos. Así, sin darnos cuenta, hemos creado una cultura de idolatría en nosotras y en nuestro alrededor, pero, hermana, en ello ofendemos a Dios.  ¿Por qué?  ¿Por qué la idolatría en nuestros corazones es tan importante para Dios?  Estudiemos la pregunta 94 del Catecismo de Heidelberg para conocer la respuesta. 

En nuestra mente, la idolatría es arrodillarse ante una imagen; es lo que pensamos cuando vemos gente postrada y rezando frente a una estatua.  Esto es parcialmente cierto. Adorar imágenes de piedra, madera o metal para que nos protejan o concedan peticiones y deseos es idolatría. En la Biblia hay múltiples ocasiones en donde podemos verla.  Tomemos por ejemplo 1 Samuel 5. Los filisteos colocaron el arca del pacto, donde Dios manifestaba su presencia, a un costado de su dios pagano, Dagón. Sin embargo, Dios mostró su gloria al demostrar que Dagón no era más que una roca tallada. También puedes leer 1 Reyes 18:19-40. En una competencia mano a mano entre los profetas de Baal y el profeta de Jehová, el único Dios verdadero mata y quema a los falsos profetas y prueba que solo Él es Dios, el único digno de toda la gloria.  Así que sí, hermana, la idolatría a veces implica adorar una imagen.

Entonces, ¿qué más es la idolatría?  La idolatría es admiración extrema, amor o reverencia por algo o alguien. En términos bíblicos, la idolatría es confiar en algo o en alguien que no sea Dios. Muchas veces, esto significa adorarnos a nosotras mismas. Tomemos por ejemplo Mateo 6:1-18. Jesús habla de cómocomportarse al dar, orar y ayunar. Él les decía a los fariseos que esas acciones debían llevarse a cabo en secreto. ¿Por qué? Porque, cuando lo hacían frente a otros, tenían la intención de que otros los vieran y los elogiaran. El propósito de glorificar a Dios se estaba perdiendo al buscar su propia gloria. En nuestros días, la autoglorificación puede tener forma de publicación de Facebook sobre nuestros momentos perfectos para que otros nos vean y nos alaben. Tal vez tiene forma de compras mejores y más grandes para que pueda estar cómoda y para que otros vean cuán exitosa soy. O puede ser el despreocuparse por el prójimo y adquirir posesiones para nosotras mismas porque somos merecedoras de la gloria.  Cuando hacemos cosas que nos ponen en el centro de nuestro confort y alabanza, nos convertimos en nuestro propio ídolo.

Ahora, tengamos cuidado, ¿estoy diciendo que tener cosas y querer mejorar es malo?  No, en lo absoluto. Inherentemente, las cosas no son malas en sí mismas.  A lo que me refiero es a un problema del corazón.  Si lo que estás buscando es que otros te elogien, o no puedes imaginar perder algo y sobrevivir;  si lo que estás buscando es algo que se vuelve más importante que Dios, entonces, hermana tienes un ídolo. Hay algo que está ocupando el trono de tu corazón y necesitas arrepentirte.

Hermana, se necesita humildad para reconocer nuestros problemas de idolatría.  Se necesita humildad para pedirle a Dios que nos ayude porque solas no podemos.  Sin embargo, cuando lo hacemos, obtenemos mucho más, pues ya no luchamos para obtener cosas que nos satisfagan, en Dios estamos completas. Cuando no te pones en el centro, ese lugar vacante lo ocupa Dios. Cuando dejas a tus ídolos,  tanto internos como externos,  te encuentras amando a Dios y a los demás. En eso Dios obtiene toda la gloria y, tú, hermana, obtienes el gozo y la satisfacción porque cumples el propósito de tu creación.

Así que, hermana, termino esta enseñanza y quiero preguntarte, ¿qué ídolos has creado? ¿Qué cosas ocupan el lugar que le corresponde solamente a Dios?  Si los dejaras, incluso si tienes miedo de dejarlos ir, ¿le pedirías ayuda a Dios?  Recuerda que,cuando lo hagas, Él obtendrá toda la gloria y tú obtendrás la satisfacción y el gozo porque estarás cumpliendo tu propósito de vida.

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En Su gozo.

Salime

Salime

Soy Salime, la fundadora de Reformadas. Soy originaria de la CDMX. Ahí nací. Ahí crecí. Ahí conocí a Cristo. Y de ahi me saco Dios para llevarme a una gran aventura a Su lado. Por su gracia, Dios me ha permitido entender la importancia de conocerlo a través de Su Palabra y es por eso que funde Reformadas. A fin de que tu como yo, lo conozcas y aprendas a atesorar a Cristo a través de La Biblia y que así, juntas compartamos el gran mensaje de esperanza en Él a todas las naciones.

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