¿Cuántas veces te dijo tu mama que no te juntaras con Fulano o Zutano por ser malas influencias?  Mi mamá siempre me decía: “dime con quién te juntas y te diré quién eres”. Este dicho popular es muy sabio. Incluso la Biblia nos advierte sobre el impacto que tiene en nuestra vida la gente con la que convivimos. Pero somos tan orgullosas que muchas veces nos engañamos pensando que nosotras somos quienes los influenciaremos y no al revés. 1 Corintios 10:12 dice que cualquiera que piense que está parado, preste atención para no caer. Dios no quiere que nos encerremos en una burbuja de cristianismo y que nunca salgamos, sino que vayamos al mundo sin ser parte de él. La pregunta es: ¿cómo lograrlo? Debemos mantenernos en humildad, dependientes de Dios, y formando parte de una comunidad de fe para  poder compartir el Evangelio. Solo así podremos ser luz y sal sin caer. Hermana, la vida cristiana no debe ser caminada sola, más bien, en comunidad, en constante lectura de la Biblia, y en oración a Dios para mantener una relación con Él. En los dos libros de Reyes veremos que mantener compañías malas puede influir tanto en nuestra vida al punto de llevarnos a la destrucción total. 

1 Reyes comienza con la muerte del rey David, quien, como vimos en 2 Samuel, unificó las tribus del pueblo de Dios en una nación. Antes de morir, le dijo a su hijo Salomón que fuera valiente y que permaneciera fiel a Dios (justo como Moisés lo hizo con Josué y Josué con Israel). Sin embargo, cuando David murió, encontramos a Salomón conspirando.  Salomón desobedeció en todo lo que su padre le dijo que hiciera, por lo tanto, en lugar de ver bendiciones, vemos amenazas y violencia; una señal de lo que estaba por venir.

Poco después de que Salomón fue establecido como rey, algo increíble sucedió.  Dios le dijo que le concedería una petición, ¡la que fuera! Hermana, piénsalo por un momento, si Dios te dijera eso, ¿qué pedirías? Bueno, pues Salomón pidió sabiduría para gobernar a Israel. Dios, complacido con la petición, se la otorgó. La sabiduría es retratada, por ejemplo, en la historia de las dos madres y el niño. ¡Salomón hizo muchas cosas buenas! La construcción del templo para Dios y regresar el arca del pacto al templo son algunos ejemplos. Además, su oración terminó con ofrendas al Dios viviente. 

Lamentablemente, la estabilidad de Salomón no duró mucho tiempo. Poco a poco se fue llenando de orgullo y, en lugar de continuar enfocándose en Dios, decidió fijar su energía en construir su propio palacio; ese fue el inicio de su decadencia. Muchas de las alianzas políticas que formó fueron concretadas a través del matrimonio. ¡Sí! Salomón se casaba con mujeres extranjeras. ¡¿Puedes creerlo?! ¡Recuerda que casarse con extranjeros estaba prohibido! (Dt 17) Salomón hizo todo menos confiar en Dios. La ceguera fue tal que terminó teniendo 700 esposas y 300 concubinas. Salomón, con tal de no tener problemas, permitió que sus esposas extranjeras llevaran sus dioses falsos a Israel. ¡Su convicción estaba por los suelos! ¡Incluso él comenzó a adorarlos! Sus malas decisiones llevaron a Israel a la adoración pagana; ese fue el resultado.

Todas las riquezas que Salomón acumuló le hicieron creer que no necesitaba a Dios. Pero las cosas no se podían quedar así. Dios estaba muy molestó, así que levantó adversarios en contra de él. El final de su vida fue decepcionante; murió triste y vencido. Hermana, lo más impactante es que la muerte de Salomón no significó el fin de las consecuencias de su pecado, su ejemplo de vida fue aprendido por sus hijos. Roboam siguió los pasos de injusticia de su papá y, bajo el consejo de amigos jóvenes e inexpertos, aumentó los impuestos. Jeroboam, uno de los sirvientes de Salomón, no estuvo de acuerdo con su decisióny armó un golpe de estado que provocó la separación de las tribus. Jeroboam formó su propio reino, el Reino del Norte, donde Samaria era la capital. Por otro lado, Roboam se quedó en el Reino del Sur con Jerusalén como capital. La desobediencia de Salomón y de su hijo desencadenó la división de Israel. 

Jeroboam hizo un templo con becerros de oro para competir con el templo del Dios viviente. A lo largo de los siguientes capítulos, en medio de todo este embrollo, vemos la historia de ambos reinos. Resumámoslo para comprenderlo mejor. Del total de 40 reyes, solo 8 (provenientes del Reino del Sur) fueron fieles a Dios. De este reino surgieron profetas que Dios levantó para recordarle a Israel quién era Dios, sus mandamientos, y los efectos de la idolatría y la injusticia.  Estos profetas,básicamente, eran portavoces de Dios.  

Uno de los profetas que Dios llamó fue Elías. Perteneciente al Reino del Norte, le advirtió a uno de los peores reyes, Acab, que abandonara la adoración de ídolos paganos y se volviera a Dios. Acab odiaba a Elías y se rebelaba contra él en todo momento, pero Dios estaba con Elías. A través de él, hizo milagros increíbles. Uno de mis incidentes personales favoritos es la confrontación de Elías con los sacerdotes del dios Baal, a quienes Acab y su esposa cananea, Jezabel, adoraban. El poder de Dios fue manifestado de una manera sorprendente: los 400 sacerdotes de Baal fueron derrotados. Cuando lo leas en 1 Reyes 18:27, presta mucha atención y ve cómo Elías se burló de Baal. La incapacidad de los ídolos para cumplir promesas del pasado y del presente era evidente. Después de más confrontaciones contra Acab, Elías profetizó la caída de su reino y, finalmente, Acab murió en la batalla. Con este suceso termina 1 Reyes, sin embargo, la línea de reyes malos continúa en el siguiente libro.

Una de las historias que por nada te puedes perder es la de Elías, quien, justo después de darle el manto de profecía a Eliseo, fue llevado al Cielo. ¡Sí, hermana, como lo leíste! Elías fue,literalmente, llevado al Cielo sin morir. Eliseo siguió profetizando contra los reyes del norte debido al mal que cometían.  Dios permitió la realización de muchos milagros. Por ejemplo, la historia del aceite y la viuda, el hijo de la sunamita, la curación de Naamán el leproso, el hacha flotante y más.  A través de ellos, Dios estableció la credibilidad de Eliseo y el poder de Dios. A pesar de que los reyes vieron todos los milagros, no hicieron caso a los profetas y le dieron la espalda a Dios en apostasía, o sea, renunciaron a su fe en Dios. Uno de ellos fue Jehú, quien primero fue comisionado por Dios, pero que se volvió tan violento que terminó solo. 

Hermana, en 2 de Reyes leerás historias extremadamente sangrientas y violentas donde el corazón y el mal de los reyes y sus seguidores son manifestados. Unos influenciaban a otros y todo se convertía en un baño de sangre. Los profetas no paraban de advertirles, pero la negligencia era verdaderamente grande. Por ejemplo, el Reino del Norte fue llevado en cautiverio por los asirios. ¡No había manera de que entendieran! En 2 Reyes 17:7-23 vemos que la caída del Reino del Norte no fue nada más queel resultado de su desobediencia a Dios. Las consecuencias que experimentaron fueron simplemente las que Dios había establecido previamente en los pactos. 

Los capítulos 18-25 nos muestran que el Reino del Sur también iba de mal en peor, sin embargo, había algunos destellos de esperanza. Esporádicamente, algunos reyes siguieron a Dios, lo obedecieron, derribaron los lugares de culto pagano (generalmente llamados lugares altos) y llevaron a Israel a una relación correcta con Dios. Uno de ellos fue Ezequías, quien creyó en la Palabra de Dios incluso cuando todo el ejército de asirios liderados por Senaquerib, quien había derrotado el Reino del Norte, acampaba a su alrededor. Otro fue Josías, quien a la temprana edad de 8 años siguió a Dios y leyó su Palabra. No obstante, los cambios que los reyes destacables lograron no fueron suficientes para salvar a Judá de sí mismo. Finalmente, fue capturado y destruido por Nabucodonosor, rey de Babilonia. 

Después de la caída del Reino del Sur, Gedalia se hizo gobernador de Judá a pesar de no ser parte de la línea davídica. Pero, hermana, justo cuando estamos a punto de perder la esperanza, Dios nos muestra cómo salva a Joaquín, quien sí pertenecía a la descendencia de David. Una tenue luz de esperanza se asomaba para mostrar que Dios cumpliría su promesa y que el reino eterno de Jesús se haría realidad. 

Hermana, la enseñanza de 1 y 2 Reyes es objetiva: la gente con la que nos juntemos afectará nuestra vida, ya sea para bien o para mal. Mientras no estemos firmes en la Palabra de Dios ni nos rodeemos de personas que puedan alentarnos y reprendernos en ella para gloria de Dios, recurriremos a nuestros ídolos en busca de cosas que nunca podrán darnos. El mensaje es claro: solo cuando sigamos a Cristo bajo cualquier circunstancia, podremos impactar en la vida de quienes nos rodean y transformar el mundo con el Evangelio de Jesús. Eso, hermana, es lo mejor que podemos hacer hoy. 

VIVE

1. Dios te ha dado la capacidad de impactar a otros, ¿quién te está viendo?, ¿a quién estás influenciando?, ¿es el Evangelio lo que tu vida está impactando?

2. ¿A quién estás imitando? ¿Las personas que te rodean son influencias buenas que te acercan a Dios, o malas que te alejan de Él? 

LIDERA

1. Proponte ser luz y sal. Decide ser una buena influencia; alguien que transforme al mundo. ¿Qué acciones puedes tomar para mostrar a Cristo en tu comunidad?

Salime

Salime

Soy Salime, la fundadora de Reformadas. Soy originaria de la CDMX. Ahí nací. Ahí crecí. Ahí conocí a Cristo. Y de ahi me saco Dios para llevarme a una gran aventura a Su lado. Por su gracia, Dios me ha permitido entender la importancia de conocerlo a través de Su Palabra y es por eso que funde Reformadas. A fin de que tu como yo, lo conozcas y aprendas a atesorar a Cristo a través de La Biblia y que así, juntas compartamos el gran mensaje de esperanza en Él a todas las naciones.

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