Si eres como yo, latina y apasionada, sabrás que nuestras emociones muchas veces hacen que lo peor de nosotras salga. Miedos, envidias, ansiedades,tristezas desconsoladas…todo es un subir y bajar. ¿Te imaginas si tomara decisiones bajo la influencia del enojo o la ira? Seguramente mi esposo ya se hubiera vuelto loco. Afortunadamente, la Biblia nos guía sobre lo que es bueno y lo que es malo, sobre lo que es verdadero y lo que es falso, sobre nuestras emociones y la realidad. Es importante que entendamos que la Palabra de Dios no debe ser subestimada. Sabemos con certeza que obtenemos el fruto del Espíritu Santo y ganamos vida abundante cuando por fe aceptamos a Cristo en nuestro corazón, incluso si nuestras circunstancias sugieren lo contrario. 

El libro de Josué también tiene un mensaje maravilloso para nuestra vida. Veremos cómo la fiel devoción de este líder, aunque imperfecta, fue capaz de llevar al pueblo de Dios a la conquista de la tierra prometida. Josué ganó vida porque se mantuvo firme en la Palabra de Dios. Si queremos ser como él, debemos arraigarnos fuertemente a en el Señor. Otra historia que encontraremos es la de Rahab, una mujer con pocas probabilidades de ser una heroína. ¡Por favor léela! ¡Estoy segura que te va a motivar! Rahab era una prostituta pagana que terminó siendo parte del linaje de Cristo. ¡Qué hermoso!, ¿no te parece? Hermana, no importa quién seas o de dónde vengas, Cristo puede redimirte y cambiar las cenizas de tu pecado en algo grandioso.

Al final de Deuteronomio vimos Israel a punto de entrar a la tierra prometida. Recordemos que Moisés había muerto y los israelitas tenían un nuevo líder. Josué era un hombre que confiaba plenamente en Dios; su relación con Él era verdaderamente sólida. No es sorprendente cómo al inicio del libro Dios lo alienta a continuar en obediencia fiel para que todos los planes salieran bien. Como el líder que era, su confianza en Dios no giraba en torno a él, en cómo lo ayudaría personalmente, sino que lo ayudaba a animar a Israel a ser obediente a Dios. 

Cuarenta años después del primer encuentro con Canaán, Josué envió espías a la tierra prometida, pero esta vez, algo había cambiado.  ¡Los cananeos le temían a Israel! ¡Habían escuchado que Dios estaba con su pueblo! Así que, con buenas noticias provenientes de Canaán, Josué condujo a Israel a la tierra prometida. Dios partió el río Jordán (que es bastante ancho y profundo), tal como lo hizo con Moisés cuando abrió el mar Rojo, con el propósito de mostrarle al pueblo de Israel que Él estaba con su nuevo líder. Josué les recordó el pacto que Dios había hecho con ellos (pacto mosaico), y que la circuncisión era una forma de apartarse para Él. 

Este libro nos muestra la importancia de seguir la voz de Dios. Años de batallas están resumidos en los capítulos seis al doce. Las primeras dos contiendas son claros ejemplos de los resultados de obedecer o desobedecer a Dios.  La pelea inicial es sorprendente. ¡Ya lo verás! Los israelitas no se enfrentaron en la batalla de Jericó con espadas, sino con trompetas de carnero. ¡Sí, como lo leíste! Dios les había dicho que así pelearían y que saldrían victoriosos. ¡Y exactamente eso fue lo que sucedió! Ganaron simplemente confiando en Él y obedeciéndolo. Además, el testimonio de la misericordia de Dios le dio a Jericó la oportunidad de acercarse a Él y adorarlo como si fuera su Dios. Algunos, como Rahab y su familia, se volvieron a Él. Tal como Dios le dijo a Israel que lo hiciera, el resto de Jericó fue destruido…o al menos eso parece. ¡Lo veremos más adelante! 

La segunda batalla se llevó a cabo en la ciudad de Hai. ¡Los israelitas se sentían invencibles! ¿Qué podía pasar? Después de ver que la ciudad era muy pequeña, le dijeron a Josué que con tres mil hombres podrían derrotarla. Confiados se presentaron al encuentro y… ¡sorpresa! ¡Perdieron! Asombrados volvieron a Dios; no entendían lo que había sucedido.¿Qué crees que falló en esta ocasión? Dios les dijoque alguien había pecado al desobedecer el mandato de destruir absolutamente todo lo que había en Jericó. Una persona del campamento había tomado cosas que le pertenecían a Dios. Nadie sabía quién había sido ni qué había tomado. Para descubrir quién había sido, decidieron echar suerte, que era una manera tradicional de tomar decisiones en el tiempo del Antiguo Testamento. Se dieron cuenta que un hombre llamado Acán fue quien codició el botín, lo tomó y lo escondió. Dios no solo mandó a destruir cada cosa que había tomado, también pidió que mataran a Acán y a toda su familia. ¡Lo sé! ¡Parece una decisión bastante radical, inhumana y muy loca! Pero, hermana, debemos recordar que el pecado es terrible ante los ojos de Dios. La obediencia parcial es desobediencia. No hay nada que podamos esconderle a nuestro Señor, ni siquiera esos pecados “pequeños” y “piadosos” que creemos que podemos ocultar o que no le harán daño a nadie. ¡No es así! Dios trató con dureza el pecado para que Israel entendiera y no jugara a seguirlo, sino que lo hiciera con verdadera confianza y obediencia. Una vez que el pecado fue quitado, Dios les dio un nuevo plan para derrotar a Hai. En esta nueva oportunidad, todos obedecieron y nuevamente ganaron la batalla. 

Dios continuó dándole la victoria a Israel en las batallas que emprendió. Los habitantes de Gabaón se habían dado cuenta que el único Dios verdadero estaba con Israel, por lo que decidieron proponerleformar una alianza.  A los israelitas les pareció sencillo no consultarlo con Dios, pero su pacto tuvo severas consecuencias en el futuro. La táctica de los gabaonitas funcionó y se salvaron. Dios tuvo misericordia de Israel al ser el pueblo elegido para llevar el mensaje de salvación al resto del mundo. Lento pero seguro vemos cómo Israel logró conquistar la tierra prometida.

Hagamos una pausa. Tal vez te estés preguntando la razón del genocidio que Dios ordenó. Hermana, todos esos pueblos fueron juzgados por su inmoralidad. Dios no quería que sus prácticas contaminaran a Israel. ¿Cómo crees que Israel hubiera reaccionado si Dios no hubiera juzgado el pecado de esos pueblos? Probablemente hubiera pensado que el pecado sucede accidentalmente y que no tiene consecuencias reales, pero no es así.  El pecado siempre debe ser erradicado y tratado con la seriedad que merece, solo mira la cruz del calvario. Si vamos a hablar de pecado, seamos determinantes: Dios no lo tolera y punto. La verdad, hermana, es que Dios es muy paciente y misericordioso con nosotras, pero el pecado finalmente será juzgado como una traición a Dios.  Muchos murieron y otros sobrevivieron durante las batalltas. Dios les pidió que no se casaran entre ellos ni hicieran negocios. Una vez más, advirtiéndoles que no toleraría sus prácticas pecaminosas. 

Después de años de batallas, en los capítulos 13 al 12, verás a Josué dividir la tierra entre las tribus. ¿No te recuerda a una promesa de Dios? ¡Claro que sí! En el pacto abrahámico Dios prometió darles tierra (Gn 12:6-7). 

Al final del libro, Josué, ya viejo y a punto de morir, le recuerda a Israel el pacto que Dios tenía con ellos. Este gran líder continuó alentándolos a obedecer la ley de Dios para que encontraran vida y bendición. Nunca dejó de insistir en las consecuencias que enfrentarían si desobedecían, para que, de manera individual, eligieran a quién servirían: a Dios o a ellos mismos. Cuando Josué murió y fue enterrado, Israel se enfrentó a la opción de elegir obedecer a Dios y vivir, o desobedecerlo y morir. Próximamente veremos que, sin la centralidad de la Palabra de Dios, eligieron desobedecer.

Hermana, el mensaje de Josué es concreto: sin la comprensión clara de lo que es bueno y malo ante los ojos de Dios, nuestros esfuerzos siempre serán insuficientes. Necesitamos entender que nuestro problema se llama pecado y no accidente. Mientras el pecado viva en nosotras, jamás podremos acercarnos a Dios.  Te invito a que no pierdas de vista su gran amor. La historia de Rahab y su paciencia con los pecadores son un reflejo de su gran misericordia, y de cómo podemos restaurar nuestra relación con Él a través del sacrificio de Jesús. 

VIVE

1. ¿De qué pecados te estás alejando porque viste a generaciones pasadas de tu familia caer en ellos? ¿Qué te llama Dios a hacer para asegurarte de que esos pecados no impacten en las futuras generaciones de tu familia?

2. ¿Alguna vez has estado en una situación en donde Dios te llame a hacer algo fuera de locomún para darte la victoria? ¿Decidiste esperar en Él o elegiste tomar las riendas? ¿Cuál fue el resultado?

3. ¿Cómo ha redimido Dios las cenizas de tu pecado para convertirte en una nueva mujer, como Rahab, limpia y hermosa?

LIDERA

4. Comparte tu historia y la de Rahab con alguien que no conoce de Cristo para enseñarle cómo Jesús redime y da vida abundante sin importar lasituación.

Salime

Salime

Soy Salime, la fundadora de Reformadas. Soy originaria de la CDMX. Ahí nací. Ahí crecí. Ahí conocí a Cristo. Y de ahi me saco Dios para llevarme a una gran aventura a Su lado. Por su gracia, Dios me ha permitido entender la importancia de conocerlo a través de Su Palabra y es por eso que funde Reformadas. A fin de que tu como yo, lo conozcas y aprendas a atesorar a Cristo a través de La Biblia y que así, juntas compartamos el gran mensaje de esperanza en Él a todas las naciones.

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