En el último capítulo del libro de Malaquías nos enfrentamos con la ira de la Segunda Venida de Jesús y con la realidad gozosa de la Primera y Segunda Venida para aquellos que han confiado en Cristo. “Porque he aquí, el día viene, ardiendo como un horno, cuando todos los arrogantes y todos los malhechores serán paja. El día que viene los pondrá en llamas, dice el SEÑOR de los ejércitos, de modo que no les deje ni raíz ni rama. “(Malaquías 4: 1) Dios recuerda una vez más que hay un día, pronto por venir, donde el pecado será juzgado en Su fuego y que cuando Su juicio sobre el pecado llegue, ningún mal quedará impune. No sé cómo te sientes cuando escuchas esto, pero yo siento una gran alivio, sabiendo que todos los males de la historia y todos los males de hoy serán juzgados en Su tiempo. Sin embargo, también tengo un profundo sentimiento de dolor por aquellos cerca de mí que habían caído en los pecados del mundo y están endurecidos al alejarse del amor de Dios poco a poco. Es un recordatorio de la enorme oportunidad de “arrebatar algunos del infierno” mientras sea posible y de saber que el juicio y la venganza pertenecen al Señor.

Dios continúa hablandonos y nos da palabras de aliento a aquellos de nosotras que estamos cansadas ​​de hacer el bien y de seguirlo: “Pero para los que temen mi nombre, el sol de la justicia resucitará con la sanidad en sus alas. Saldrás saltando como becerros del puesto. Y pisotearás a los impíos, porque serán ceniza bajo las plantas de tus pies, el día que yo actúe, dice Jehová de los ejércitos. “(Malaquías 4: 2-3). Nos recuerda que hay una gran recompensa para los que temen al Señor: incluso cuando nuestro espíritu lucha con nuestra carne y estamos débiles y cansados. Él nos da un recordatorio de cómo cuando lo seguimos, Él es nuestra fuerza y ​​Él restaura nuestras almas y repara nuestros caminos. Él nos cura.

Este libro cierra con la asombrosa promesa de la realidad de vida en Cristo: “Acuérdate de la ley de mi siervo Moisés, los estatutos y las normas que le mandé en Horeb para todo Israel. “He aquí, yo te enviaré a Elías profeta antes que venga el gran y temible día de Jehová. Y él volverá los corazones de los padres a sus hijos y los corazones de los hijos a sus padres, para que no venga y golpee la tierra con un decreto de destrucción total. “(Malaquías 4: 4-6) Por lo tanto, debemos recordar Su ley, Su misericordia en darnos la ley para mostrarnos la imposibilidad de cumplirla y apuntarnos directo a Jesús, quien la cumplio en su totalidad. Nos recuerda de Su amor al enviarnos a Su hijo a morir por nuestros pecados, Su perseverancia con nosotros cuando fallamos y regresamos a Él y Su increíble promesa que nos espera en Su Segunda Venida … todo será restaurado, viviremos con Él y todo el pecado que vive dentro de nosotros y el pecado que nos rodea terminará.

Concluyendo nuestro estudio del libro de Malaquías recordamos una vez más de la meta historia en la Biblia: Dios es bueno y nos ama. Somos infieles y hemos pecado en casi todas las áreas de nuestras vidas. Él es santo y el pecado no puede permanecer en Su presencia. Por lo tanto, envió a Jesús que vivió la vida perfecta que no podemos vivir, murió la horrible muerte que nuestros pecados merecen y resucitó para mostrarnos que Él ha destruido el pecado y ahora podemos tener una relación restaurada con Dios a través de Él. En un futuro, cuando Él venga de nuevo, viviremos con Él y finalmente tendremos nuestro final feliz. ¡Animo hermana! ¡Sigamoslo de todo corazón!

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¡Sólo para Su gloria! #cautivadaenSugracia

Salime

Salime

Soy Salime, la fundadora de Reformadas. Soy originaria de la CDMX. Ahí nací. Ahí crecí. Ahí conocí a Cristo. Y de ahi me saco Dios para llevarme a una gran aventura a Su lado. Por su gracia, Dios me ha permitido entender la importancia de conocerlo a través de Su Palabra y es por eso que funde Reformadas. A fin de que tu como yo, lo conozcas y aprendas a atesorar a Cristo a través de La Biblia y que así, juntas compartamos el gran mensaje de esperanza en Él a todas las naciones.

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