La historia de salvación de mi esposo es muy similar a la mía.  Ambos nos encontrábamos buscando placer y satisfacción en los lugares equivocados. Entre fiestas y adicciones, orgullo y egocentrismo, terminamos arruinando nuestras vidas con un profundo vacío. Después, por la gracia de Dios, Jesús nos encontró y nuestras vidas cambiaron radicalmente. Los detalles de cada historia son diferentes, sin embargo, las dos siguen el mismo patrón. El libro de Joel describe el mismo proceso que vivió el pueblo de Israel.  Conozcamos lo que sucedió y veamos cómo Dios nos muestra que no hay manera de encontrar plenitud fuera de Él. 

La Biblia no nos habla mucho sobre Joel. Tampoco se conoce el periodo exacto de sus escritos, sin embargo, muchos lo ubican en la época de Esdras y Nehemías, pues en distintas ocasiones alude al templo. El capítulo uno solo menciona que era hijo de Petuel y que estaba familiarizado con Judá, lo que hace posible que viviera en Jerusalén.  Debido a que sus escritos mencionan a muchos otros profetas  como Isaías, Amós, Ezequiel y Malaquías, y además de hacer referencia al pentateuco, se da por hecho que era un erudito bíblico. Al estudiar la Palabra de Dios, fue capaz de darle a Israel esperanza apoyándose en las promesas del Señor. 

El capítulo uno de este libro nos presenta por primera vez el Día del Señor. Este concepto es generalmente asociado con el juicio de Dios y señala la realidad de las consecuencias del pecado. Joel lo entendió perfectamente en la medida que dice: “…grande y terrible es en verdad el día del Señor, ¿quién podrá soportarlo?” (Jl 2:11b). Para explicar el aterrador juicio, usó como ejemplo la ocasión en que Dios juzgó a su pueblo a través de la plaga de las langostas. Joel lloró y llamó a Israel a arrepentirse y a clamar al Señor para que mostrara misericordia de ellos. 

Joel no se daría por vencido. En el capítulo dos vemos cómo continuó reiterando el juicio que Israel sufriría si no se arrepentía. Enjambres de ejércitos enemigos, terremotos, oscuridad, pérdidas, devastación… ¡un sinfín de escenarios aterradores! Una vez más, llamó a los israelitas a volver sus ojos al Señor, quien es compasivo y clemente, lento para la ira y abundante en misericordia y fidelidad (Ex 34:6). Les explicó que el arrepentimiento resultaba en salvación (Jl 2:13). Este fue un llamado parecido al que Pablo les hizo a los corintios cuando dijo: “Porque la tristeza que es conforme a la voluntad de Dios produce un arrepentimiento que conduce a la salvación, sin dejar pesar; pero la tristeza del mundo produce muerte”. (2 Co 7:10). Hermana, el arrepentimiento no es un sentimiento que proviene de una profunda tristeza, es la acción voluntaria de apartarnos del pecado para obedecer a Dios. Sin arrepentimiento, no hay formar de salvarse del juicio.  ¡Cuán grande es la piedad y la compasión de Dios con su pueblo!

La misericordia de Dios fluyó y prometió perdonarlos. Además de destruir a los ejércitos enemigos, redimiría y restauraría todo lo que el juicio les quitó. Finalmente, les daría la salvación al poner al Espíritu Santo en sus corazones y todo aquel que invocara el nombre del Señor sería salvo (Jl 2:32). Más tarde, Pablo utilizó las mismas palabras en el libro de Romanos (capítulo 10, versículo 13).  Hermana, invocar el nombre del Señor nos llevará a ser perdonados y salvos; a recibir al Espíritu Santo y a seguir a Jesús. Solo en Élencontraremos ese gozo que tanto anhela nuestra alma. 

El último capítulo de Joel nos brinda una increíblevisión de la esperanza futura.  Conforme leas, notarás similitudes con el capítulo 21 de Apocalipsis. Lo más importante es que Dios nos recuerda que en ese día, Él morará con nosotras.  Dios volverá a restaurar la creación que ahora está gimiendo (Ro 8:22).  Por último, Dios juzgará todo mal y lo erradicará para siempre. 

Joel es un libre corto pero magnífico. El autor no hizo otra cosa más que intentar entender a la gente de su época. La vida, al igual que ahora, era difícil. Sin embargo, Joel nos da razones suficientes para regocijarnos en la esperanza que tenemos hoy en Jesús. Mientras esperamos su segunda venida, está trabajando en santificarnos. Cuando vuelva, corregirá todo mal y tú y yo nos dedicaremos a glorificarlo y a disfrutarlo para siempre. Hermana, que esta verdad permita que tu dolor sea pequeño en comparación con el gozo que experimentaremos en la eternidad. 

VIVE

1. ¿Qué sientes al leer las descripciones del día del juicio?

2. ¿Qué sientes al entender que todos deberemos enfrentarlo?

3. ¿De qué manera te acerca más a Cristo? 

LIDERA

1. ¿Qué te enseña Joel acerca del juicio hacia los no creyentes y cómo impacta este conocimiento en tu idea de evangelismo y discipulado? 

2. ¿Con quién compartirás la esperanza de Cristo?

Salime

Salime

Soy Salime, la fundadora de Reformadas. Soy originaria de la CDMX. Ahí nací. Ahí crecí. Ahí conocí a Cristo. Y de ahi me saco Dios para llevarme a una gran aventura a Su lado. Por su gracia, Dios me ha permitido entender la importancia de conocerlo a través de Su Palabra y es por eso que funde Reformadas. A fin de que tu como yo, lo conozcas y aprendas a atesorar a Cristo a través de La Biblia y que así, juntas compartamos el gran mensaje de esperanza en Él a todas las naciones.

Leave a Reply

Join our Community

Join our mailing list to receive the latest news and updates from our team.

You have Successfully Subscribed!

SE PARTE DE NUESTRA COMUNIDAD

Únase a nuestra lista de correo para recibir las últimas noticias

You have Successfully Subscribed!