Pregunta: ¿Qué manda Dios en el quinto mandamiento? 

Respuesta: Que muestre a mi padre y a mi madre y a todos mis superiores, honor, amor y fidelidad, que me someta obedientemente a sus buenas enseñanzas y castigos (a), soportando también pacientemente sus flaquezas (b), pues Dios quiere regirnos por medio de ellos (c)

Versículos de apoyo: (a) Efesios 6: 1, 2, 5; 5:22; Proverbios 1:8;4:1; 15.20; 20:20; Éxodo 21:17; Romanos 13:1. Colosenses3:18, 20, 22; (b) Proverbios 23:22; Génesis 9:24; 1 Pedro 2:18.(c) Efesios 6:4, 9; Colosenses 3:20, Romanos 13:2, 3, Mateo 22:21.

Lo primero que hago siempre que tengo que disciplinar a mis hijos es preguntarles si saben que los amo o si creen que no. Luego les pregunto qué piensan que quiero para ellos, si lo mejor o lo peor. ¿Por qué lo hago? Porque uno no puede honrar a alguien si internamente no hay una actitud de respeto y confianza. Honrar en una decisión que comienza del corazón, es una actitud interna, no puede ser superficial. Para que mis hijos entiendan las consecuencias de sus acciones como algo bueno, deben recordar que los amo y que quiero lo mejor para ellos. Sabiendo esto, confiarán en mí y me horrarán incluso cuando estén enojados o tristes por la disciplina que estoy a punto de impartir, particularmente cuando pierden el privilegio de jugar con su juguete favorito por unas cuantas horas.  Pero, ¿qué sucede cuando nuestros padres no merecen honor?  Estudiemos la pregunta 103 del Catecismo de Heidelberg para entender mejor este mandamiento.

Establecimos que el honor es primero una actitud interna que se convierte en acción. Proverbios 23:7 dice: “Porque cual es su pensamiento en su corazón, tal es él”. Aunque este proverbio se refiere a evitar tomar alimentos provenientes de una persona que presume ser hospitalaria pero que en realidad su corazón no es acogedor, también podemos aplicarlo al tema que estamos tratando. Este versículo muestra que podemos hacer algo externamente y de manera engañosa cuando, en realidad, las intenciones de nuestro corazón son de rencor y a regañadientes.  ¡Ojo! Toma en cuenta que este proverbio NO es un evangelio de pensamiento positivo, de “salud-riqueza-prosperidad”, o de ideas baratas al estilo “piénsalo y lo atraerás a ti”. Simplemente nos explica que hay quienes pueden aparentar ser hospitalarios y acogedores, sin embargo, en el interior son lo opuesto; son personas con un corazón resentido y enojado que llevan a cabo sus planes de forma engañosa. Desafortunadamente esta es una verdad, pero es importante que lo entendamos. Muchas veces, si no es que siempre, tratamos de cambiar externamente olvidando que Dios mira el corazón (1 S 16:7). Por más que te esfuerces por aparentar, tus pensamientos impactarán tus acciones, por lo tanto, el honrar a alguien tiene que venir desde el corazón. 

Ahora bien, si confiamos y respetamos al padre y a la madre,  ¡honrarlos es sencillo! Pero, ¿qué sucede cuando nuestros padres son abusivos? Para empezar, hermana, si temes por tu vida, si estás siendo amenazada, debes llamar a las autoridades correspondientes. Dios las ha puesto en su lugar para nuestra protección. Sin embargo, incluso bajo esas condiciones, Dios te llama a honrar a tu padre y a tu madre.  Ciertamente, no significa imitarlos si son impíos (Ez 20: 18-19, Hch 5:29). Si lo que nuestros padres hacen contradicen la Palabra de Dios, debemos obedecer a Dios y no a nuestros padres, pero esto no significa que no debamos honrarlos. No hay excepción, siempre debemos hacerlo. Lo que estoy por preguntarte es realmente difícil. Hermana, ¿confías en Dios lo suficiente como para honrar a tus padres abusivos? ¿Los servirías y los amarías, seríaspaciente y orarías por ellos incluso cuando no lo merecen? ¿Es la Palabra de Dios tu autoridad y, en consecuencia, te someterías a ella?  Esto puede llevarse a cabo a la distancia una vez removida del peligro si es que ellos son abusivos. 

Hermana, el cristianismo no es una actividad intelectual. El cristianismo se trata de un Dios transformador que nos llama a poner nuestra fe en acción y, honestamente, es sumamente difícil, pero también es bueno, ¡es muy bueno y reconfortante!

Así que hoy, si tu padre y tu madre son increíbles o son impíos y están perdidos, quiero preguntarte algo, ¿los honrarás porque Dios te está diciendo que confíes en Él, o guardarás rencor por las cosas que no te gustan de ellos y por las que no estás de acuerdo?  Recuerda, ¡honrar comienza en el corazón y Dios puede transformarlo!

____

En Su camino.
Reformadas.com

Salime

Salime

Soy Salime, la fundadora de Reformadas. Soy originaria de la CDMX. Ahí nací. Ahí crecí. Ahí conocí a Cristo. Y de ahi me saco Dios para llevarme a una gran aventura a Su lado. Por su gracia, Dios me ha permitido entender la importancia de conocerlo a través de Su Palabra y es por eso que funde Reformadas. A fin de que tu como yo, lo conozcas y aprendas a atesorar a Cristo a través de La Biblia y que así, juntas compartamos el gran mensaje de esperanza en Él a todas las naciones.

Leave a Reply