Cuando leemos las biografías de hombres y mujeres de la Reforma, de alguna manera los vemos como los nuevos héroes; los Supercristianos. Figuras históricas que deberían firmar un contrato con Marvel Comics para obtener su propia capa y súper poderes. Parecen tan audaces y valientes… superheroes. La realidad, sin embargo, es que ellos eran seres humanos como tú y como yo quienes, en el gozo de conocera Dios personalmente y ser conocidos por Dios, no podían sino compartir las Buenas Nuevas con los demás. Y todo comenzaba cuando Dios derramaba Su asombrosa gracia sobre ellos y ellos se sentaban a leer La Biblia.

Para todos estos grandes hombres y mujeres de la Reforma, la Biblia y su pasión por “ver una mayor adoración de Jesús mientras rescata y restaura a todas las personas hacia Él …” (tomado de la declaración de visión de Aletheia Tampa) era donde todo comenzaba. Estos hombres y mujeres se sentaban y estudiaban la Palabra de Dios diariamente. Oraban para comprender y entender el impacto que esta Verdad debía tener en sus vidas ordinarias. Humildemente presentaban sus planes y sus pensamientos a Dios. Actuaban con la convicción de que la Palabra de Dios les daba. Se regocijaban en seguir a su Maestro. Obtenian gran alegría cuando otros confesaban a Cristo como su Salvador. Y para terminar el círculo, volvian a escuchar fielmente a su Señor al leer La Palabra de Dios.

Al igual que tu y yo, ellos también tenían muchas distracciones que los rodeaban. Eran hombres y mujeres que tenian un trabajo dificil o que pastoreacan a una iglesia o lidiaban con asuntos familiares … todo mientras se escondian y temían ser atrapados por aquellos que intentaban matarlos. Y sin embargo, con todas estas cargas y responsabilidades, entendian que el leer La Biblia diariamente era lo que les daba la fortaleza necesaria para enfrentar las dificultades con valentia.

No sé a qué responsabilidades y cargas te enfrentas. No sé qué cosas te te estan distrayendo. Rara vez tendras un momento perfecto en donde todo parece estar en orden y puedes sentarte tranquilamente a leer La Biblia. Al igual que ellos, tendrás que hacer el tiempo, tendrás que decidir luchar por tu tiempo de reunión con El Señor todos los días. Al igual que ellos, tendrás que ser audaz y hacer todo tu esfuerzo. Y al igual que ellos en Su hermosa gracia, Él usará la fe que proviene de escuchar la Palabra de Dios para crear una Reforma a tu alrededor.

Reforma (“reformare” en latín) significa simplemente dar forma de nuevo, hacer cambios para mejorar algo. Así que cuando lees La Palabra y La Palabra Activa y Viviente de Dios te transforma para amarlo y amar a los demás, compartes las Buenas Nuevas con alguien a tu alrededor y en la gracia del Senor el corazón de esa persona tiene el deseo ardiente de pasar tiempo con su Gran Dios y la Palabra de Dios forma y transforma su corazón y comparten de nuevo … y de repente comienza una pequeña Reforma … en tu hogar, en tu vecindario, en tu colonia, en tu estado …

Dios le ha dado a algunos un gran megáfono y a otros un pequeño micrófono portátil. Pero todos Sus hijos e hijas tienen una voz y una esfera de influencia. Ya sea que te quedes en casa amando a tus pequeños discípulos o seas un teólogo de renombre mundial, siempre puedes comenzar una Reforma. Pero, al igual que con los hombres y las mujeres de La Reforma, todo comenzará con la gracia de Dios en tu lectura diaria de La Biblia. Asi que hoy te pregunto ¿volverías a Dios hoy y leeras Su Palabra y oraras y le pediras que te de la valentia necesaria para comenzar una reforma donde sea que estés?

___

Para Su gloria! #cautivadaenSugracia

“Esta Biblia es para el gobierno del pueblo, por el pueblo y para el pueblo”.
(John Wycliffe. 1320-1384. Tradujo el Nuevo Testamento del Latín al Inglés)

“No quisiera, por una capilla llena de oro, alejarme de la Verdad … la Verdad permanece y es poderosa para siempre”.
(Jan Hus. 1372-1415. Enseñó la Biblia en la Universidad de Praga)

“Mi conciencia está cautiva por la Palabra de Dios. Es inseguro y peligroso hacer algo en contra de mi propia conciencia. Aquí estoy. No puedo hacer otra cosa ”
(Martin Lutero. 1483-1546. Comenzó la Reforma)

“Este es el evangelio: que los pecados son remitidos en el nombre de Cristo; y ningún corazón recibió nuevas noticias más alegres. ”
(Ulrich Zwingli. 1484 – 1531. Padre de la Reforma en Suiza)

“Dondequiera que veamos la Palabra de Dios puramente predicada y escuchada, allí existe una iglesia de Dios, aunque esté plagada de muchas fallas”.
(Juan Calvino. 1509-1564. Influyente reformador francés)

Salime

Salime

Soy Salime, la fundadora de Reformadas. Soy originaria de la CDMX. Ahí nací. Ahí crecí. Ahí conocí a Cristo. Y de ahi me saco Dios para llevarme a una gran aventura a Su lado. Por su gracia, Dios me ha permitido entender la importancia de conocerlo a través de Su Palabra y es por eso que funde Reformadas. A fin de que tu como yo, lo conozcas y aprendas a atesorar a Cristo a través de La Biblia y que así, juntas compartamos el gran mensaje de esperanza en Él a todas las naciones.

Leave a Reply