El camino para entender la diferencia entre hacer justicia y guardar enojo en contra de quien nos lastima puede ser difícil.  En esta ocasión, después de haber explicado la distinción y el impacto entre una y otra, estudiaremos de cerca las relaciones interpersonales para conocer cómo se ven afectadas por emociones y sentimientos de odio. Una de las más injustas —ante nuestros ojos— es la relación entre hermanos. Algunospadres, por mucho que se esfuerzan por ser los mejores, siguen siendo humanos y continúan cometiendo errores, provocando conflicto entre los hijos. Aunado a esto, existe un hecho que determina la reacción de cada persona frente a cada situación: todos somos únicos y diferentes. Esto significa que todos experimentamos la vida de forma diferente.  

Hace algunos años encontré el pasaporte de mi hermano. Cuando lo abrí, una leve envidia inundó mi cuerpo al ver la cantidad de países a los que había viajado. ¡Hasta una estampilla del aeropuerto de Marruecos tenía! Me detuve a considerar que mi hermano es casi ocho años mayor que yo. También que, cuando él era niño, nuestro padre tenía un trabajo que requería mudarse bastante. Ellos nunca vivieron en Marruecos, pero sí en España. Eso les dio la oportunidad de viajar por toda Europa. Una experiencia que yo no pude vivir. 

No me puedo quejar. Si te soy honesta, también he podido de viajar a uno que otro lugar, pero, ¡aceptémoslo!, el celo entre hermanos es algo que nos sucede a todos. El mayor se queja porque consienten al menor. El menor se queja porque están más orgullosos del mayor. El de en medio se queja porque siente que nadie le hace caso. Si la familia es numerosa, los hermanos crecen con un rol diferente. Los mayores tienen la responsabilidad de cuidar a los pequeños. Usualmente, los de en medio quedan un poco en el olvido. Por último, el menor se queda con la responsabilidad de acompañar a sus padres en la vejez. Cada familia es diferente, por supuesto, pero lo que queda claro es que la relación entre hermanos no es nada equitativa. La historia de cada uno es distinta, al igual que su perspectiva sobre el trato que reciben. Tomemos como ejemplo dos historias de la Biblia. Consideremos a sus padres, su entorno y su legadopara ver cómo se desarrolló cada una de ellas. 

CAÍN Y ABEL

La primera relación entre hermanos registrada en la Biblia es la de Caín y Abel. Este último era un pastor de ovejas, mientras que el primero era agricultor. Ambos decidieron presentar una ofrenda a Dios, Caín de su cosecha y Abel de su ganado. La Palabra dice que, a diferencia de su hermano, Abel ofreció lo mejor de su rebaño.

…Y el Señor miró con agrado a Abel y a su ofrenda, pero no miró así a Caín ni a su ofrenda. Por eso Caín se enfureció y andaba cabizbajo. Entonces el Señor le dijo: “¿Por qué estás tan enojado? ¿Por qué andas cabizbajo? Si hicieras lo bueno, podrías andar con la frente en alto. Pero, si haces lo malo, el pecado te acecha, como una fiera lista para atraparte. No obstante, tú puedes dominarlo”. (Gn 4:4b-7 NVI).

Caín no hizo caso a lo que le dijo Dios. En cambio, mientras estaban en el campo, atacó a Abel y lo mató (Gn 4:8). El Señor conoce nuestros pensamientos y nuestro corazón mejor que nadie, y Él sabía el sentirde Caín. Los celos llevaron a este hombre a asesinar a su hermano. La Biblia no dice cuántos hijos tuvieron en total Adán y Eva, pero sí dice que, después de que Abel murió, tuvieron otro más. Para ese entonces, Adán tenía 130 años de edad. Esto nos hace pensar que Caín era un hombre adulto cuando mató a su hermano. Adán todavía vivió otros 800 años, y si el mandato de Dios fue que se multiplicaran, se puede creer que todavía tuvieron más hijos. 

Nadie antes había matado a otro ser humano. Lo más seguro es que Caín no supiera las consecuencias de lo que implicaba ni la tristeza tan grande que acompaña el perder a un ser querido, especialmente de esa manera. Tal vez alguno de los hijos de Adán y Eva llegó a morir en ese tiempo por accidente o causa natural, pero no está registrado en la Biblia.

Caín tenía una comunión cercana con Dios. El Señor era un padre amoroso que lo guiaba a tomar buenas decisiones. Caín sabía que podía dar una mejor ofrenda, pero eligió no hacerlo. Prestemos atención en el versículo 7. Dice: “Si hicieras lo bueno, podrías andar con la frente en alto. Pero, si haces lo malo, el pecado te acecha, como una fiera lista para atraparte. No obstante, tú puedes dominarlo”. Caín se pudo haber detenido. 

Como madres, es sencillo reconocer si nuestros hijos ponen todo su empeño en alguna actividad o si sólo lahacen por terminar con su deber. Los conocemos a tal punto que identificamos las situaciones en las que sesaben controlar y actuar acertadamente y en las que les falta madurez para reaccionar. ¡Cuánto más Dios, quien conoce nuestros corazones profundamente, sabría discernir lo que estaba sucediendo en el corazón de uno de sus hijos! El error de Caín fue no escuchar el consejo de Dios. En lugar de eso, escogió el enojo, el orgullo y dejó que la ira lo dominara hasta causar la muerte de Abel. Pudo haberse detenido, pero decidió que los celos y la envida se apoderaran de él. El resultado fue un homicidio, y Caín terminó siendo desterrado. 

De un momento a otro, la vida de este hombre cambió.Aun después de su pecado, Dios fue misericordioso con él al concederle una relación con otra persona. Caín se mudó a una tierra lejana, en la que tuvo familia y descendencia. Toda su vida estuvo marcada por su pecado, pero no tuvo que recorrer el camino solo. ¡Qué bella misericordia! Las relaciones son tan importantes para Dios que buscó a alguien que lo acompañara. Dios es relacional. Él mismo lo es: Padre, Hijo y Espíritu Santo; tres en uno. Dios nos creó con la necesidad de relacionarnos unos con otros. Génesis 2:18 dice que el Señor dijo que no era bueno que el hombre estuviera solo, y por eso le creó la ayuda adecuada. 

La creación de Dios es buena. Todo lo que Él creó es bueno. Fundó a la familia desde el momento en el que creó a Adán y a Eva y les mandó multiplicarse. Sin embargo, las familias están compuestas por seres humanos pecadores, por lo tanto, jamás habrá una unidad perfecta. A pesar de eso, la familia sigue siendo el núcleo más fuerte de la sociedad.

EL HIJO PRÓDIGO Y EL HERMANO MAYOR

Jesús también habló de la relación entre hermanos en una parábola (Lu 15: 11-32). La historia trata de un padre que tenía dos hijos. El menor de ellos le pidió a su padre una parte de la herencia. Cuando la obtuvo, lo único que hizo con ella fue despilfarrarla. Estando en una condición deplorable, el joven decidió regresar a casa y trabajar para su familia. El padre, al verlo, lo abrazó, lo vistió y lo recibió nuevamente como hijo.¿Recuerdas cuál fue la reacción del hermano mayor? Cuando regresó el hermano menor, el mayor se encontraba en el campo, seguramente trabajando. Su respuesta fue de enojo. ¿Cómo reaccionamos cuando algo nos parece injusto? ¡Con coraje! 

Mientras tanto, el hijo mayor estaba en el campo. Al volver, cuando se acercó a la casa, oyó la música del baile. Entonces llamó a uno de los siervos y le preguntó qué pasaba.  “Ha llegado tu hermano —le respondió—, y tu papá ha matado el ternero más gordo porque ha recobrado a su hijo sano y salvo”. Indignado, el hermano mayor se negó a entrar. Así que su padre salió a suplicarle que lo hiciera. Pero él le contestó: “¡Fíjate cuántos años te he servido sin desobedecer jamás tus órdenes, y ni un cabrito me has dado para celebrar una fiesta con mis amigos! ¡Pero ahora llega ese hijo tuyo, que ha despilfarrado tu fortuna con prostitutas, y tú mandas matar en su honor el ternero más gordo!”. (Lucas 15:25-30 NVI).​

A pesar de que el hermano mayor había hecho su deber portándose responsablemente, su orgullo lo llevó a tener un desprecio hacia su hermano menor. Hay padres que comparan los logros de sus hijos causando una enemistad entre ellos y un resentimiento familiar. Este no era el caso. Este padre amaba a sus dos hijos por igual y estaba alegre de ver a su hijo menor regresar a casa. Sin embargo, el hermano mayor, en lugar de perdonar y ofrecer gracia a su hermano, decidió alimentar su orgullo y sus celos con un argumento sólido.

Las Escrituras no nos muestran el final de la historia. Me gustaría pensar que el hermano mayor pudo recapacitar y unirse a la fiesta. A la mayoría nos toma tiempo entender lo que es amar y perdonar. Una de las cosas más difíciles de entender sobre las relaciones entre hermanos es que no son historias perfectas con finales felices. Aun cuando perdonemos a nuestros hermanos, nos volverán a lastimar; y aun cuando nosotras nos acerquemos a pedir perdón, fallaremos de nuevo.  Así son las relaciones entre humanos pecadores. Lo que debemos hacer es aceptar y amar a nuestros hermanos. De igual modo, él o ella te tendrá que aceptarte tal y como eres. 

Hermana, si tienes hermanos, me gustaría que recordaras que todo lo que sucede está dentro del plan de Dios. Él tuvo un propósito al darte un hermano o hermana con la personalidad que lo distingue. Le dio las habilidades que tiene y también permitió que tuviera debilidades. El Señor planeó que compartieran la misma historia al crecer. Esta es una parte de tu vida que no puedes cambiar. Dios fue el que decidió dónde ibas a nacer, qué sexo ibas a tener y qué padres y hermanos tendrías. Tal vez tú eres la “oveja negra” de tu familia; probablemente seas la hermanaresponsable o el “orgullo” de la familia. Sea cual sea tu papel, ¿escogerás la reconciliación o escogerás la comparación? Tú decides: amas y perdonas, o te enojas y te apartas. 

APRENDE

1. Lee los siguientes pasajes y medita: Números 12, Génesis 48:8-20 y Lucas 10:38-41.

VIVE

1. Antes de actuar frente a una situación en la que sientas celos o envidia de tu hermano o hermana,toma unos minutos de reflexión para reconocer la emoción negativa. Hazte responsable delante de Dios, quien no desprecia el corazón contrito y humillado (Sal 5:17). 2. Acércate a Dios en humildad y compártele tu sentir.  Pídele perdón por haberle dado lugar a los celos y a la envida. Si es de ayuda para ti, repite la siguiente oración: Señor, acepto mis diferencias. Reconozco que no me hacen menos ni más que mi hermano (a), pues ante tus ojos todos somos iguales. 

Te agradezco por las fortalezas físicas, espirituales, intelectuales y materiales que has puesto en mí. Bendigo la vida de ___________ y te agradezco que sea parte de mi vida y un ejemplo a seguir. En el nombre de Jesús, Amén. 

LIDERA

1. Reúnete con una hermana en Cristo y lean la historia de Caín y Abel. Compártele un testimonio de sanidad y libertad en el que reconociste tus celos y envidia en contra de alguien. Juntas, enlisten las áreas de fortaleza que aprecian de otros y de ustedes mismas. Cierren dando gracias a Dios por haberlas creado únicas y especiales ante sus ojos. 

Reformadas

Reformadas

Soy Salime, la fundadora de Reformadas. Soy originaria de la CDMX. Ahí nací. Ahí crecí. Ahí conocí a Cristo. Y de ahi me saco Dios para llevarme a una gran aventura a Su lado. Por su gracia, Dios me ha permitido entender la importancia de conocerlo a través de Su Palabra y es por eso que funde Reformadas. A fin de que tu como yo, lo conozcas y aprendas a atesorar a Cristo a través de La Biblia y que así, juntas compartamos el gran mensaje de esperanza en Él a todas las naciones.

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