El corazón de Dios es tan precioso. Él nos ensena nuestros pecados para que entendamos que estamos separados de Él pero no nos deja ahi. Él siempre nos invita a regresar a Él a traves de lo que Él ya ha logrado para nosotros en Su hijo, Jesus. A través del libro de Malaquías, Dios nos ha demostrado y probado su inmutable y firme amor por nosotros. Él también ha dejado claro que todos pecamos y Él nos ha mostrado las áreas en las cuales pecamos. Por último, Él nos ha mostrado que Él nos ha permitido ser reconciliados con Él solamente por medio de fe en Jesucristo. Y aun a través de todo, todavía desconfiamos de Él. En Malaquías 3:7 escuchamos esto claramente. “Desde los días de tus padres te has apartado de mis estatutos y no los has guardado. Vuélvete a mí, y volveré a ti, dice el Señor de los ejércitos. Pero tú dices: “¿Cómo regresaremos?”

Cuando leo este versículo en voz alta oigo el corazón de Dios. Cuando nos recuerda de nuestro pecado en este versículo, oigo en Su corazón dolor y no condenacion. Oigo Su súplica para regresar a El a través de Su Hijo, y Su promesa es que de esta manera El volverá a nosotros. Y sin embargo, nuestra respuesta es la de falta de fe. “Pero Dios, realmente no entendemos ni creemos la manera en que podemos volver a ti. ¿Cómo, entonces, podemos volver a ti? ¿Hay alguna otra manera? ¿Puedo probarlo a mi manera? Después de todo, todo camino te lleva de regreso a Ti, ¿verdad? Ademas, no soy realmente tan malo en comparación con otros. Soy lo suficientemente bueno y cuando / si alguna vez me encuentro contigo en el juicio, toda mi bondad y mis obras buenas me llevará al cielo. ”

La salvación a través de la fe en Jesús parece demasiado fácil, demasiado boba, incongruente con nuestra sabiduria moderna… tenemos tantas razones por qué no creer. Sentimos como que debemos hacer todo el esfuerzo, hacer todo el sacrificio, pasar por todas las dificultades y luego obtener toda la gloria de haber regresado a Dios en nuestros propios términos, a través de nuestro propio esfuerzo. Pero Dios sabe que ninguno de nuestros esfuerzos son lo suficientemente buenos como para volver a Él. Él sabe que incluso nuestras mejores intenciones están manchadas con orgullo e independencia sin Dios. Ademas de esto Dios no comparte Su gloria con nosotros. Tiene sentido, si Dios no fuera celoso de Su gloria, significaría que Él glorifica a alguien o a otra cosa mas que a El y eso convertiría en “no Dios”. Si servimos a un Dios que no se glorifica a Sí mismo, Él no sería Dios porque Él valoraría algo o alguien más que Él y eso haría que la otra cosa que Él glorifica Dios y el perderia Su estado supremo. Por lo tanto, incluso en la salvación, Él lo ha hecho todo para que unicamente Él sea glorificado. Así pues cualquier camino que te haga el héroe de tu salvación significa gloria a ti porque lo hiciste por ti mismo y puedes recibir toda la gloria. Por eso en la fe Cristiana, donde servimos a un Dios grande, poderoso y verdadero, la salvación sólo puede ser alcanzada por lo que El ha hecho para Su gloria.

Así que, amiga, si oyes el corazón de Dios hoy, ¿volverás a Él? ¿Le pedirás en oración el perdón de tus pecados y confiarás y seguirás a Jesús? “Porque él dice:” En un tiempo favorable os he escuchado, y en un día de salvación os he ayudado. “He aquí, ahora es el tiempo favorable; he aquí el día de la salvación. “(2 Corintios 6: 2)

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¡Por tu alegría y por su gloria! #cautivadaenSugracia

Salime

Salime

Soy Salime, la fundadora de Reformadas. Soy originaria de la CDMX. Ahí nací. Ahí crecí. Ahí conocí a Cristo. Y de ahi me saco Dios para llevarme a una gran aventura a Su lado. Por su gracia, Dios me ha permitido entender la importancia de conocerlo a través de Su Palabra y es por eso que funde Reformadas. A fin de que tu como yo, lo conozcas y aprendas a atesorar a Cristo a través de La Biblia y que así, juntas compartamos el gran mensaje de esperanza en Él a todas las naciones.

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