Pregunta: ¿Qué significa la palabra: Amén?
Respuesta: Amén quiere decir: esto es verdadero y cierto. Porque mi oración es más ciertamente escuchada por Dios, que lo que yo siento en mi corazón, que he deseado de El (a).
Lee: (a) 2 Cor. 1:20; 2 Tim. 2:13.

Me choca cuando mi esposo finge escucharme pero asiente diciendo mmmhhh, aha, sí … ¡y un par de minutos después me doy cuenta de que no me ha prestado atención en lo más mínimo! Siento que muchas veces tratamos a Dios así. Decimos amen y asentimos sin pensar, pero en realidad no estamos prestando atención a lo que nos está diciendo. Entendamos lo que significa “Amén” mientras estudiamos la última pregunta, la pregunta 128 del Catecismo de Heidelberg.

Decimos amén durante el sermón de nuestro pastor, al terminar nuestras oraciones, cuando estamos de acuerdo con algo en la Biblia y hasta en canciones de adoración. Lo hemos escuchado tantas veces y hemos usado este término tantas veces que se ha convertido en un reflejo. Entramos en piloto automático y simplemente decimos amén en el momento adecuado porque nos lo hemos aprendido de memoria.

Pero la palabra “amén” es sagrada. Es voluntariamente aceptar y afirmar tu total adoración y lealtad a Dios. Es entender quién es Dios plenamente y estar de acuerdo con Su soberanía y Sus planes. Es aceptar Su verdad y, por lo tanto, someterte a ella. Asentir a esto requiere que nuestra adoración a Dios sea con toda nuestra mente, corazón, alma y fuerza. Necesitamos comprender y tener conocimiento de la revelación autoritativa de Dios en La Biblia y ser rápidas para someternos a ella.

Decir amén es entender las implicaciones de seguir a Cristo. No solo asentir al conocimiento de Su Palabra, sino también someterse voluntariamente a ella en obediencia total. Implica adorar a Dios en todo lo que hacemos al someternos con confianza a Su autoridad amorosa sin importar nuestros sentimientos, circunstancias o la opinión de los demás.

Hermana, tu amén debe ser dado entendiendo tu responsabilidad en el arrepentimiento y en la obediencia, no como una respuesta automatizada sin sentido a algo que te haya gustado. Tu amén debe venir como una resolución, con una comprensión gozosa del privilegio que tienes de someterte y servir a nuestro Padre Celestial.

Así que hoy, querida hermana, te pido que cuando digas amén, no lo hagas como un reflejo automático sino que lo hagas como un gozoso grito de sumisión a la increíble y buena Palabra de Dios.

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Que así sea. Amén y amén!
Reformadas.com

Salime

Salime

Soy Salime, la fundadora de Reformadas. Soy originaria de la CDMX. Ahí nací. Ahí crecí. Ahí conocí a Cristo. Y de ahi me saco Dios para llevarme a una gran aventura a Su lado. Por su gracia, Dios me ha permitido entender la importancia de conocerlo a través de Su Palabra y es por eso que funde Reformadas. A fin de que tu como yo, lo conozcas y aprendas a atesorar a Cristo a través de La Biblia y que así, juntas compartamos el gran mensaje de esperanza en Él a todas las naciones.

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