Pregunta: ¿Cuál es su segunda súplica? 
Respuesta: “Venga tu reino”, es decir, reina de tal modo sobre nosotros por tu Palabra y Espíritu, que nos sometamos cada vez más y más a ti (a). Conserva y aumenta tu iglesia (b). Destruye las obras del diablo y todo poder que se levante contra ti, lo mismo que todos los consejos que se toman contra tu Palabra (c), hasta que la plenitud de tu reino venga (d), cuando Tú serás todo en todos (e).
Versículos de apoyo: (a) Salmos 119:5; 143:10; Mateo 6:33. (b)Salmos 51:18; 122:6. (c) 1 Juan 3:8; Romanos 16:20. (d)Apocalipsis 22:20; Romanos 8:22, 23. (e) 1 Corintios 15:28.

¿Alguna vez te has sentido tan profundamente vacía y triste que tu único grito es: “¡Ven, Jesús, regresa!”?  Injusticia, sufrimiento, dolor, muerte… ¡no deberían existir!  Algo dentro de nosotras grita en desesperación: “¡Por favor, alguien haga algo!”. Y descubrimos que solo Jesús puede y pondrá fin a toda esta agonía. Pero, ¿y si esta petición significara más? Vayamos a la pregunta 122 del Catecismo de Heidelberg y descubramos a qué estamos llamadas.

Tú y yo, a lo largo de la vida, enfrentamos dolor y sufrimiento.  Lo experimentamos como enfermedad o divorcio, como ansiedad o depresión. Todas, sin excepción, conocemos de primera mano lo que es el sufrimiento. Vemos y padecemos violencia en nuestras comunidades a través de robos, secuestros, violaciones y guerras. Y el dolor no disminuye por el hecho de ser cristianas, simplemente se llena de esperanza; sabemos que Jesús escucha y vence. Cuando clamamos “venga tu reino”, arraigamos nuestra esperanza en que Él nos entiende y en que, cuando Él regrese, el mal desaparecerá. Pero eso no es todo,nuestro grito no solo culmina en esperanza, también recae en nuestras acciones.

Hermana, hemos olvidado el poder que tenemos como hijas del Rey.  Hemos olvidado nuestro llamado como iglesia; ¡como embajadoras, como elegidas de Dios!  Dios nos ha llamado a una misión de rescate.  Podemos hacerlo porque Él lo ha hecho.  Así que mientras esperamos la plena realización de su reino en la Tierra, es nuestro deber y privilegio mantener las líneas de guerra.  Hermana, hemos sido llamadas y somos valientes;  somos leales y por eso ¡vamos a la carga!  Nuestro llamado para que el Reino de Dios venga es un llamado a la acción donde,imitando a Cristo, compartimos nuestro gozo y esperanza en Cristo a un mundo triste y sin esperanza.  Bajo el gobierno soberano de Dios, nos sometemos en humilde dependencia a Él, pero en nuestra sumisión también actuamos en gozosa obediencia y traemos su reino mientras esperamos el cumplimiento final.

Así que, querida hermana, hoy te pregunto: ¿Al orar “venga tu reino”, simplemente anuncias tu esperanza en el futuro cumplimento del Reino de Dios o también asumes tu responsabilidad de llevar ese reino a donde quiera que vayas? Y si aún no lo haces, ¿orarías para tener oportunidades específicas para compartir el gozo y el amor de Cristo en tu comunidad?

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En gozosa obediencia.
Reformadas.com

Salime

Salime

Soy Salime, la fundadora de Reformadas. Soy originaria de la CDMX. Ahí nací. Ahí crecí. Ahí conocí a Cristo. Y de ahi me saco Dios para llevarme a una gran aventura a Su lado. Por su gracia, Dios me ha permitido entender la importancia de conocerlo a través de Su Palabra y es por eso que funde Reformadas. A fin de que tu como yo, lo conozcas y aprendas a atesorar a Cristo a través de La Biblia y que así, juntas compartamos el gran mensaje de esperanza en Él a todas las naciones.

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